“¿Cómo? ¿A Egipto sola?”
Posiblemente si estás leyendo este post es porque eres mujer, estás pensando en ir a Egipto y quizás te estés haciendo algunas de las siguientes preguntas: ¿es peligroso viajar a Egipto sola ?, ¿cómo debo vestirme?, ¿cómo voy a sentirme paseando sola por la calle?
Por regla general, si haces una búsqueda rápida sobre viajar a Egipto, encontrarás advertencias tales como que debes tener mucho cuidado, llevar ropa holgada para no enseñar la forma de tu cuerpo o que debes cubrirte el pelo.
La desinformación está al orden del día así que déjame contarte mi experiencia como mujer después de más de un año viviendo en la provincia del Sinaí.
La vida en Egipto
Es importante ser consciente del país que se va a visitar, sea cual sea. En este caso, debes saber que Egipto es un país mayormente musulmán y nuestra apariencia física y nuestra forma de vestir puede resultar, en ocasiones, distinta a la suya.
En este punto, es importante destacar que llamaremos la atención no porque quieran increparnos o porque les estemos molestando, simplemente es porque no están acostumbrados. Seamos honestas: todas en algún momento de nuestras vidas hemos mantenido la mirada con alguien simplemente porque nos despierta curiosidad, por ser o vestir distinto. La curiosidad es intrínseca en nosotros, los humanos.
Además, la mayoría de personas que deciden visitar el país lo hacen en viajes en grupo organizados, por lo que ver a una mujer viajando sola, llama la atención. Me resulta importante destacar que existe un inconveniente muchísimo mayor entre su sociedad con respecto a las mujeres Egipcias no musulmanas que al resto de mujeres. Saben que somos turistas y que no somos musulmanas. Bajo ningún concepto piensan como sociedad que todas las mujeres del mundo, de forma indistinta a la religión, debamos seguir los mismos códigos de conducta y vestimenta.
Asumámoslo: en el mundo hay más gente buena que mala. Aun así, es posible que te cruces con algún idiota por el camino. En caso de que alguien te diga algo que entiendas (o no), lo mejor es la ignorancia. Esto, desgraciadamente, no solo te puede pasar en Egipto. Estas experiencias son, por tanto, algo a lo que como mujeres estamos expuestas. Por eso, mi consejo es que ignores los comentarios que te puedan hacer y sigas a lo tuyo.
Cómo debo vestirme
La respuesta es simple: en Egipto no existe ninguna prohibición con respecto a la forma de vestir.
Como hemos comentado arriba, aquí las costumbres de vestir son distintas, por lo que si quieres evitar miradas, lo mejor es evitar ropa muy corta y ceñida. Personalmente prefiero optar por pantalones largos finos y holgados, que por otra parte me resultan más cómodos y frescos para soportar los meses de calor. Puedes ir con tirantes si así lo deseas.
Probablemente si vas a visitar alguna mezquita, será necesario que te tapes si consideran que tu vestimenta no se adecua al lugar que vas a visitar por considerarse un lugar santo. Puedes llevar en la mochila un pañuelo que suele ser muy práctico en estos casos.
No debemos caer en el error de pensar que esto sólo sucede en países musulmanes. En iglesias católicas o templos budistas casi con total seguridad verás también restricciones similares a la hora de entrar con determinada vestimenta. Si consideras acertado cubrirte los hombros cuando visitas una iglesia católica, esto es algo parecido.
La gente
En Egipto, como en otros países musulmanes, te van a invitar a tomar el té. Y sí, únicamente quieren invitarte a un té. Para ellos es una costumbre popular y su manera de darte la bienvenida a su país. Una conversación con gente local es siempre una de las experiencias más agradables que puedes tener viajando. En Egipto lo mas probable es que acabes hablando con hombres, ya que por lo general son los hombres quienes trabajan en los sitios turísticos y las mujeres suelen estar en casa. Aunque esto está cambiando.
Seguramente te preguntarán de dónde vienes, si te está gustando Egipto, si vas a volver o a qué te dedicas. Créeme, simplemente son curiosos. Les mueve un sentimiento de curiosidad a la vez que un sentimiento de felicidad por estar visitando su país. Tras la primavera árabe, el covid y la guerra contra Palestina, el turismo ha bajado en picado. Su objetivo, aunque a veces lo percibamos como un gesto torpe o mal calculado, es que disfrutemos el tiempo en su país e invitemos a mucha más gente a venir.
Dahab
La joya del Sinaí. Un pueblo beduino en mitad del Mar Rojo. Los beduinos son un pueblo de familia árabe con un modo de vida nómada que habitan el Sinaí desde hace siglos, mucho antes de que el mapa conociera las fronteras de los países actuales. Ellos son los únicos que conocen cada palmo del desierto, su hogar.
En Dahab puedes ser quien quieras ser, es una comunidad donde el “vive y deja vivir” está a la orden del día. Puedes dejar la bici sin candado, puedes olvidarte la cartera en un bar (sorpresa, la recuperarás, sin echar nada en falta), puedes bañarte en bikini, puedes pasear sola por la calle sea la hora que sea del día.
No tengas miedo; cuando termines tu viaje por Egipto seguramente te encontrarás rompiendo algún que otro pensamiento o idea preconcebida de este maravilloso lugar. Y esto, es lo que significa viajar :)

hace un tiempito estuvimos visitándolo un grupo de amigas y estábamos inseguras (tanto algunas piscinas así como algunos parques son exclusivos para mujeres, no pueden entrar los hombres) pero al final fue bastante agradable fuimos a zonas reservadas para mujeres ya qué la religión no permite la mezcla y segrega cosa qué para mí me parece perfecto 💯 y lo apoyó, luego la gastronomía exquisita así como sus paisajes.
¡Muchas gracias por compartir vuestra experiencia! 😊
Egipto es un país enorme y muy diverso, y precisamente una de las cosas que más nos gusta contar es que no todos los lugares se viven igual.
Dahab, por ejemplo, tiene un ambiente muy diferente al de otras zonas del país. Es un pueblo acostumbrado desde hace décadas a recibir viajeros y buceadores de todo el mundo, y esa mezcla de culturas hace que el día a día sea mucho más relajado y abierto de lo que mucha gente imagina antes de venir.
De hecho, una buena parte de quienes nos visitan son mujeres que viajan solas o con amigas y, en general, nos transmiten que se sienten muy cómodas y seguras durante su estancia.
¡Nos alegra saber que disfrutasteis del viaje y esperamos que volváis algún día! 😊